Retorno

Ignacio Escañuela Romana

23 de febrero de 2026

Soñé que soñaba con prados verdes donde dormir, en medio de una cierta nada que condenase a infierno y senectud. Durmió y vio a sus hijos, nietos, biznietos, y a todos quienes seguirían, y a sus padres y a quienes antes le precedieron, como en una repetición de lo ya visto, en mitad del tiempo incólume y fluyente entre mares. Entonces imaginó despertar y, recordando a los griegos, se decía que existen los vivos, los muertos, quienes están en la mar y, además, todos los que sueñan que viven en el tiempo escondido en que despiertos duermen, bajo soles en oleadas blancas de dolor helado, de algún modo entre el no ser y la siguiente nada. Y tal vez ya no sabía, no sentía, pero sí percibía en cielo vacío. Hastiado, aspirando al menos la existencia en el momento, construyendo un cierto pasar, en el retorno eterno y pasajero.

Los olvidados

Ignacio Escañuela Romana

17 de febrero de 2026

quienes están al margen de la historia y

carecen de toda dignidad ante esa razón

avanzada que progresa y nos lleva de

maneras incomprensibles e inexplicadas.

para quienes ya se dio el olvido desde el inicio

de los tiempos, y en ese final, cuyas

vidas en fin no reciben valor por el proceso y,

a pesar de ello, o gracias, viven

en ese momento quedo y efímero en

que se da la sensación, sin

deber nada a nadie, ni

haber sido invitados, ni a

un sí mismo exasperante.

olvidados, pues, para el presente y sin futuro,

aislados del pasado y las lógicas,

jamás apreciados ante ningún jurado,

mas están ahí y sonríen y lloran.

sin saberlo siquiera son la fuerza irónica

que sostiene lo que llamamos humanidad.

Escribiendo en el cantil

Ignacio Escañuela Romana

Selección recopilatoria en PDF de las publicaciones realizadas en:
https://ignacioescanuelaromana.blog/
La presente edición recoge textos en orden cronológico aproximadamente inverso. La fecha de escritura acompaña a cada entrada, conforme a su publicación original.

Licencia:
Esta obra, “Escribiendo en el cantil” © 2025 por Ignacio Escañuela Romana, se encuentra bajo licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional (CC BY-NC-ND 4.0).
Para consultar los términos completos de la licencia, visite: https://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/

Los imperfectos

Ignacio Escañuela Romana

30 de octubre de 2025

Quienes se equivocaron una y otra vez

quienes cometieron errores a mansalva

para esos que duermen en pesadillas constantes

o que resignados simplemente se dejan ir en duermevelas

Sobre los que no debieron hacer, pero lo hicieron

aquellos que no aspiran ya a la gloria

y se saben condenados por sus consciencias

vagando a través de la bruma en días largos y huyentes

pero andan a veces en risas

que ya no son tales sino

llantos quedos encubiertos

Para los que temen quizá mirar la luz como tal

y deben avergonzarse ante el espejo

cada mañana y cada noche

los que tal vez quisieron y no pudieron

o más bien cometieron a posta

y no supieron parar a tiempo

y creen que son vistos como ejemplos de tropelías,

siendo malandrines para sí mismos

en transcursos de largas horas del mediodía

miran inopinadamente los segundos transcurrir

sonando en tictacs en la memoria que les forma

y en olvidos que quisieron ser y no lo son

en fin, Quienes se yerguen y al menos definitivamente

no se mienten

no se piensan como modelos, y

reconociendo, pues, que son imperfectos

proceden a seguir viviendo.

[Los imperfectos  © 2025 by Ignacio Escañuela Romana is licensed under CC BY-NC-ND 4.0. To view a copy of this license, visit https://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/ ]

en el breve lapso

Escañuela Romana, Ignacio

24 de diciembre de 2025

En este día no piensa sino en momentos importantes, imágenes de experiencias, sentimientos a borbotones ante recuerdos de instantes que pasaron, la vida como un fluir pasajero. En ese pasar, objetivo y medios carecen de sentido. Ve, pues, aquella escalinata, aquella noche en mitad de una primavera avanzada, aquel libro de poemas, o un paseo, de pie también en medio de una cortina de tiras, la primera vez que las letras cobraron sentido, aquel regalo del último momento, las risas de un instante compartido,… En fin, también tragedias y problemas, aquella noche sin dormir, la culpabilidad a veces acechante. Y muchas más vivencias. Nada especial, por lo tanto, sino como cualquier otra vida humana en este mundo que, en definitiva, compartimos en ese breve lapso en que coincidimos, en el camino para el no ser, en un breve pestañeo del universo.

el invierno avanzó

Ignacio Escañuela Romana

21 de diciembre de 2025

el invierno avanzó, dejando campos en blanco, hierbas arrasadas, vientos bajantes que corrían a través de hoyedos

bajo él, cantó, soñó, con el pasado y todos los errores en él, todo la maldad realizada y establecida quizá ya dentro

en la colina, más tarde, tras un largo paseo, contempló pues el tiempo en la forma de escarcha, y las formas de quemaduras morales en lo absurdo del paso

respirando fuertemente por el ascenso, exhalando breves nubes de vapor, encaramado en lo recóndito de una nueva estación y lo dormido de la naturaleza, recordando con parsimonia

El muro

Ignacio Escañuela Romana

23 de junio de 2025

Por la mañana, los gestos habituales forzados, como en una especie de competición, lavarse, vestirse, café, recoger la ropa, regar las macetas, buscar las llaves, repasar lo por hacer,… como protocolos hueros y repetidos, bajo una inmensa desgana.

Entonces, desde el principio, el muro invisible que se presentaba algunas mañanas, a veces por la tarde tras el trabajo, en fin, alguna vez con la amargacea. Sólido pero intangible, utópico pero omnipresente, quitador de resuellos.

Ya pronto, el forzamiento de los gestos obligados de la educación, para asegurar de nuevo la incardinación social y el trabajo, como señales absurdas de mentiras repetidas. Cabizbajo, se dirigió hacia todo ello.

Hasta bien entrada la mañana, el choque reverberaría, sumiéndole en la insensatez de una cierta desesperación inevitable, en el tiempo revelado del desgarro.

Sobre palabras, calles, pantallas, tiempo

Ignacio Escañuela Romana

Nos sentamos ante el mundo digital casi sin hablar y podemos conversar con quien no vemos. Tal vez sean avances en esa historia que no cesa, y suponen la apertura al mundo antes imposible. Pero la verdad es que hay una cierta nostalgia de ese otro mundo que se va borrando, en el que vivir era hablar y escuchar, utilizando las palabras en las que somos capaces de expresarnos mucho más, de un modo incomparablemente intenso. (Philpapers: https://philpapers.org/rec/ESCSPC)

Escañuela Romana, I., Sobre palabras, calles, pantallas, tiempo.

Fue la época de

Ignacio Escañuela Romana

21 de agosto de 2025

Fue la época de la traición, cuando mil rebeldes se ausentaron y mil sueños se secaron bajo el sol y los vientos de solano. Fue el período de la traición, sobre todo, porque mil ideales fueron anulados y la tendencia a desaparecer en palabras se consolidó. Cuando mil fábulas fueron contadas y descartadas, y quedó el llanto bajo estrellas eternas que, por fin y muy al final, aliviaron la mentira y, de repente, añorando la vida y la muerte, los fríos cortantes y el largo océano fluido, los olivos mecidos en un verano perpetuo de mares tempestuosos, al fin, atreviéndose a mirar desapasionadamente y por obligación hacia sí mismo; despertó brevemente en la agonía de la repetición de las vidas humanas.