Ignacio Escañuela Romana
Nos sentamos ante el mundo digital casi sin hablar y podemos conversar con quien no vemos. Tal vez sean avances en esa historia que no cesa, y suponen la apertura al mundo antes imposible. Pero la verdad es que hay una cierta nostalgia de ese otro mundo que se va borrando, en el que vivir era hablar y escuchar, utilizando las palabras en las que somos capaces de expresarnos mucho más, de un modo incomparablemente intenso. (Philpapers: https://philpapers.org/rec/ESCSPC)