Ignacio Escañuela Romana
21 de diciembre de 2025
el invierno avanzó, dejando campos en blanco, hierbas arrasadas, vientos bajantes que corrían a través de hoyedos
bajo él, cantó, soñó, con el pasado y todos los errores en él, todo la maldad realizada y establecida quizá ya dentro
en la colina, más tarde, tras un largo paseo, contempló pues el tiempo en la forma de escarcha, y las formas de quemaduras morales en lo absurdo del paso
respirando fuertemente por el ascenso, exhalando breves nubes de vapor, encaramado en lo recóndito de una nueva estación y lo dormido de la naturaleza, recordando con parsimonia