Ignacio Escañuela Romana
13 de septiembre de 2025
Y entonces sueña con un enorme y ancestral río que silente se desliza hacia el oscuro océano, entre árboles cerrados en el negro cielo y enormes cañas y arbustos. Portador de una cierta verdad sobre los campos tendidos que ha ido hollando, de los que ha recogido experiencias y recuerdos, historias confusas y ardientes dramas. Al fluir hasta el olvido escucha los sueños de quienes se han aventurado a sus riberas, e incomprensibles visiones sobre los sueños, y sobre ríos, algunos posibles, otros imposibles pero existentes. Se sueña, pues, a sí mismo, como ancho y antiguo, en las existencias que tienden siempre hacia la mar.