Ignacio Escañuela Romana
26 de julio de 2025
soñó en el horror, meciéndose bajo soles blancos, impersonales, impertérritos, eternos, en extrañas playas sin océano, en vientos universales de levantes saharianos, pasando a su través.
quiso gritar y no pudo, inmóvil y exhausto, atado a su propio ser, condenado a estar, absurdo.