Ignacio Escañuela Romana
22 de septiembre, 2024
Fue tal vez que encontró una voz interior, que una noche del verano deslizante lo pesó todo en una romana y el resultado le asustó. Pero no pensó en lo ausente, ni el tiempo durmiente y su cantidad, sino en el dolor, como si fuese el ruido de las olas rompientes de una mar cercana, inexorables y desesperadas. Tardó en recuperar el sueño y después vio a Cthulhu en el abismo de la oscuridad, escuchando profundos golpes orgiásticos de tambor.
A la mañana siguiente se levantó somnoliento y pesado, tomó dos cafés, se vistió y salió a la calle para ir al trabajo. Con una idea del tiempo duro, en los últimos días, observó amanecer.