Autenticidad

Ignacio Escañuela Romana

De pronto, exhausto, se dio cuenta de que se hundía, tanto más cuanto menor importancia tenía lo que hacía. Claro, ¿qué era vital y qué no lo era? ¿Lo fijaban los demás? Siendo un Robinson perdido en una isla, ¿qué sería importante? Puesto que todo se perdería en el tiempo… Entonces, ¿por qué analizar o concluir nada? Así, a veces, le parecía pensar que toda la vida era una especie de venderse, como perder autenticidad, ¿una derrota? «Estoy perdido» murmuró mientras se acostaba. «Sería mejor darse por extremadamente perdido», añadió para sí mismo. Mientras, ondas negras ocuparon su mente y simplemente se durmió. De forma increíble, soñó plácidamente, como en un retorno a la autenticidad.

Publicado por

Avatar de Desconocido

Ignacio Escañuela Romana

Un poco de todo, escritor, filósofo y economista. Porque, en el fondo, son la misma cosa.

Deja un comentario