Ignacio Escañuela Romana. Miedo y el Río. Novela editada por Ediciones Oblicuas, abril 2019. El autor ha recuperado los derechos de reproducción y distribución.
Fragmento de la novela:
¿Cuál fue la primera señal?. La hoja de un naranjo que vuela en su caída, la fruta madura que se demora mientras fenece. ¿No habéis oído el canto de los árboles?, ¿nunca habéis caminado por un bosque de altos árboles, a oscuras?.
Sí, la primera señal fue, sobre la ciudad, mientras los árboles cantaban y gemían, el cielo azul del anochecer. Y fue cayendo el día, como sólo una vez puede uno desaparecer, murmurando su propia desgracia. Los edificios, desde su triste herrumbre corrompida, contemplaron ese cielo, y los hombres transcurrían inconscientes por las calles. Los sueños gritaron “estoy muerto”.
¡Cómo disfrutan los árboles de su propio esplendor estacional!. Pero, cuando termina, ¿habéis percibido el llanto de las hojas que caen?.
Y, al fin, se fue yendo, de la manera como la hace el que ya no volverá. Fue partiendo hacia la última playa con el último resplandor. Lo hizo lentamente, como las palabras repetidas, dando la impresión de eternidad. Yo era la hoja.