Ignacio Escañuela Romana
8 de septiembre de 2024
En el viaje hacia ninguna parte, desde una nada a la siguiente, decidió tomar otro camino, a pesar de la intranscendencia de la elección. Sintió por dentro el miedo a lo desconocido y a la pérdida, pero constató que no dolía tanto. Hubiese querido no sentir esa desazón, ocultarla, mas era imposible.
Tal vez, se dijo, en lo desconocido nos encontramos algo más a nosotros mismos. Un entendimiento banal para el universo, pero imprescindible para uno mismo.